La concejala de esta formación, Gloria Martín, ha exigido a Aguas de Lorca que haga públicos los justificantes de consumos y de pagos de las explotaciones ganaderas en cuyas autorizaciones ambientales figura como fuente de suministro la red municipal de agua, ante la sospecha de que algunas utilizan agua no potable de la Comunidad de Regantes. También ha pedido “responsabilidad social” a las empresas que adquieren los cerdos para la elaboración de sus productos cárnicos y que provienen de granjas altamente contaminantes

09/10/17.- La concejala de Izquierda Unida-Verdes, Gloria Martín, ha alertado del gran impacto medioambiental que está causando la “proliferación descontrolada” de explotaciones intensivas de porcino en el municipio de Lorca. En ese sentido, explicó que, sólo la semana pasada,  la dirección general de Medio Ambiente otorgó licencias de autorización ambiental para proyectos de explotación de cuatro granjas que suman 23.000 cabezas de ganado, 17.000 en la diputación de Almendricos y 6.000 en la de Hinojar. “Se trata de instalaciones muy próximas a los núcleos urbanos de población, que a veces incumplen las distancias mínimas de separación sanitaria y que están convirtiendo el entorno en  “tierras vertedero”, por la grave contaminación del subsuelo.

La edil de IU-Verdes mostró imágenes de una granja ubicada en la pedanía de Cazalla con fosas de cadáveres que son “simples agujeros en la tierra”, balsas sin impermeabilizar que rezuman detritus y campos de cultivo anegados de purines que se filtran en el subsuelo “sin ningún tipo de control” y donde es evidente que no existe el plan de gestión y producción de estiércoles que exige la normativa vigente. Al respecto se preguntó si las grandes firmas que adquieren estos animales para la elaboración de sus productos cárnicos o las empresas hortofrutícolas que cultivan estos terrenos, son conscientes del funcionamiento de estas macrogranjas y de cómo afecta a la materia prima que comercializan. Por ello, apeló a su “responsabilidad social” para que no colaboren con empresas que ponen en peligro la salud de los consumidores finales y degradan de un modo atroz el medio ambiente. “No podemos entender que anuncien en televisión jamón cocido sin fosfatos y que después no exijan ninguna medida de control ni calidad a las granjas de donde procede su materia prima”, dijo.

La concejala de Izquierda Unida-Verdes, también exigió a Aguas de Lorca que haga públicos los justificantes de consumos y de pagos de las explotaciones ganaderas en cuyas autorizaciones ambientales figura como fuente de suministro la red municipal de agua.

Martín explicó que la dotación del consumo medio de agua para limpieza y bebida de cerdos de 20 a 100 Kgs, está cifrada, reglamentariamente, en un mínimo de 8 litros/animal/día. Por tanto, una granja de 6.000 cabezas consume, al menos, 17.520 m3/año. La mayoría no puede abastecerse sólo de agua de pozos y de la red de pluviales, por lo que, para obtener un informe favorable de Medio Ambiente, adquieren un compromiso de consumo mínimo de la red municipal. Sin embargo, Izquierda Unida-Verdes ha tenido acceso al consumo de algunas de estas granjas que incumple flagrantemente los volúmenes de agua que deberían proceder de la red pública. Al respecto, Martín denunció que han detectado macrocebaderos “donde todo indica que se estarían abasteciendo de agua no potable de la red de la Comunidad de Regantes”.

La edil de IU-Verdes se preguntó cómo es posible que dicho ente suministre agua de riego a estos cebaderos si es el primero en denunciar un déficit hídrico que, a menudo, amenaza su propia actividad; si los agricultores de Lorca conocen y consienten esta práctica; y cuánto dinero están ahorrando estos ganaderos –a diferencia de otros empresarios– mediante el uso de agua sin garantías sanitarias. Martín, pondrá estos hechos en conocimiento de la Fiscalía de Medio Ambiente por si son constitutivos de delitos.

Además, denunció que la falta de un planeamiento urbanístico garante de los derechos de las personas, respetuoso con el medio ambiente y que ordene adecuadamente la actividad económica, esté convirtiendo a Lorca en la “capital de los purines”. Martín también puso en duda el modelo de integración, basado en granjas automatizadas que apenas generan empleo y que han convertido al ganadero tradicional en seudoasalariado de grandes grupos empresariales desligados del equilibrio medio ambiental y del propio mundo rural, y que monopolizan el sector. Para la edil de IU-Verdes la producción de cerdos ha escapado del mundo agrario y se ha convertido en un fenómeno industrial a gran escala que, en el caso de Lorca, “amenaza con descontrolarse” por la falta de planificación y de reglamentación municipal.


 


 
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